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jueves, 15 de noviembre de 2012

El Inicio del Cambio de Consciencia. Por la nueva humanidad



Tenemos que comenzar a ver y comprender el mundo de una manera diferente, tenemos que replantearnos nuestras escalas de valores que en la mayoría de los casos han sido manipuladas para que nos enfoquemos en cosas que en realidad carecen de importancia.
Nos han dividido y confundido privándonos del verdadero sentido de lo que significa vivir. El cambio de consciencia significa quitarse el velo que no nos deja ver con claridad y descubrir que el mundo puede ser muy diferente de lo que creemos.
Presentamos este nuevo vídeo de Fran Gutierrez donde hace un llamamiento a este cambio de consciencia. Os invitamos a visionar el vídeo y leer este artículo que lo acompaña.



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 Hola Buscadores He de deciros que estoy comprometido con mi misión de vida, que es la de todos. Recordad que todos somos Uno. Uno somos Todos. Por ello vamos a empezar con el análisis de nuestros pensamientos, de cómo nos limitan y son en cierta manera autodestructivos. El pensamiento es una deformación de la imaginación, es una herramienta del “yo” en busca de su identidad. La génesis de esta búsqueda y de la identidad de un yo en minúscula, quizás viene dada por la pérdida de la conexión espiritual del ser humano. Vivimos en una dicotomía, Amor y Temor. El amor es innato e inherente en nosotros pero el temor es fruto del yo en minúscula, de esa búsqueda de identidad, de ser aceptado en el núcleo familiar, en
la sociedad, en el sistema

.

La desconexión del ser humano se produce cuando se le coarta la libertad, por lo tanto la libertad sinónimo de Amor, poco a poco se va marchitando desde el inicio de la vida. Quien no ha recibido un chantaje tipo “sino me das un beso, no te quiero” Lo viví en mis carnes de pequeño y lo he visto en muchos pequeños. En esa complacencia está implícita la sumisión, hacemos muchas acciones por miedo al rechazo. Nos sentimos solos al nacer, la desconexión de la madre, es un trauma, y siempre buscamos la fuente, y la confundimos con los brazos de la madre, con el sustento, y en ese momento ya surge la pregunta ¿Quién soy? Ahí en esa primera vez empezamos a pensar y la mente toma el control, la percepción del medio, la retroalimentación a nuestras acciones nos van condicionados, y ese yo minúsculo toma el mando en la búsqueda de su identidad, y empieza la competición. Ahora en este momento en el tomamos la decisión de cambiar, en la que el cambio es urgente, ya que si no, las consecuencias serán catastróficas, en este momento en el que hay que abandonar la lucha externa y la competición con mis semejantes, el primer paso del camino es observar a mis pensamientos. Si observar, o quizás mejor, sentir. Es decir observar cómo me siento, en esta y en aquella situación. Como me hace sentir este o aquel comentario. Las sensaciones son un amplio abanico de sentimientos, que se pueden agrupar en dos bloques: 1-    Me produce placer 2-    Me produce dolor. Las que me producen placer están bien. Tengo que aumentarlas. Las que verdaderamente tengo que buscar y observar son las  que me produce dolor, están son maestros, guías, alarmas que me gritan que algo no va bien. Cuando lo que un semejante  hace me molesta, desde mi pareja hasta el presidente del gobierno, sea lo que sea que diga o haga, tengo que buscar en mí. Eso que otro hace y me molesta, me duele y me hace revelarme y reaccionar de manera innata, es algo que yo me niego a reconocer en mí.

 

Si hermanos y hermanas como les suena, si me molesta la reforma laboral y como me está afectando en mi vida, si me molesta que Cataluña quiera independizarse, si me fastidia enormemente que los bancos sean déspotas e inhumanos, y que me ejecuten la vivienda, si no puedo perdonarlo, si me es imposible no reaccionar ante esa situación y protestar. En lo más hondo de mí, esa situación, esa acción, ese hecho, es algo que yo hago o he hecho en otro contexto y no puedo perdonarme. Permitidme un ejemplo: Recientemente estaba asociado con una persona. Mi ex socio decidió romper la sociedad y con ello cerrar el negocio donde en teoría mi compañera sentimental y yo, teníamos el sustento económico, ya que le dedicábamos más de 10 horas diarias. Por unas decisiones incorrectas estábamos con pequeñas dificultades, que le provocaron  dudas y miedo,  todo se rompió en el momento que los síntomas eran de recuperación. La reacción infundada por las dudas dieron lugar a una apropiación de mis herramientas de trabajo, y las pertinentes denuncias por presunta apropiación dieron lugar. Eso ocasiono la intermediación de  abogados, un desgaste innecesario, y un gasto tonto de dinero que sumar a lo perdido en la inversión. Estuve días dolido y con mucha rabia acumulada, por lo que hizo y por lo que me acusaba. Después de un explosión de liberación de tensión, tome conciencia de cómo me hacía sentir todo aquello, y descubrí, que lo que me dolía realmente no era lo que él hacía y decía, sino que yo no me podía perdonar que en el pasado, al igual que el culpe a otra persona del cierre de mi primer negocio, por no ser capaz de aceptar mi falta de control, y de gestión. Eso era lo que mi ex socio me estaba transmitiendo con su conducta. Él no fue lo responsable que tendría que haber sido, y me culpaba a mi injustamente, lo mismo que yo hice con una chica que tenía contratada en mi primer negocio y quise creer que se apropiaba de dinero, por no aceptar mi mala gestión. Como podéis ver y sentir, lo que hace falta es ser un gran observador del pensamiento que va antes y durante  mi malestar. Aceptación de mi responsabilidad en las situaciones y circunstancias, observar como pienso y que pienso. Y darme cuenta que el pensamiento es una interpretación de la percepción que recibo basada en la experiencia. Es también muy importante observar como hablo, ya que detrás de mis palabras hay un pensamiento, y el pensamiento es limitado. Nuestro primer objetivo es tomar el control de lo que pensamos, reconocerlo y aceptarlo, sin juicios, para después liberarnos de ellos. Si me resisto sufro, he de reconocer que me estoy negando a mí mismo, que lo que me duele de otro, realmente está en mí, que no lo acepto porque yo también lo tengo y no me acepto. En síntesis lo que no acepto de otro, es lo que no acepto de mí. Os sugiero que veáis este  video (enlace)  y a partir del minuto 24 observar como el muchacho se da cuenta de lo que critica al político, está en él. Es cierto que existen situaciones en las que yo no tengo control, otras  tengo un control indirecto, y otras en las que tengo un control directo. Os sugiero unas pautas para empezar a observar y darse cuenta de que nosotros tenemos el control de las situaciones: Para dejar de sufrir innecesariamente, para empezar a ser más felices vamos a discernir las situaciones, vamos a empezar a tomar responsabilidad de las situaciones, para ello, utiliza una hoja de papel y escribe todas las situaciones y problemas que actualmente te hacen sentir mal. Una vez ya has hecho la lista. Utiliza otra hoja de papel y colócala de manera horizontal, divídela en 3 bloques: 1-    Control total. 2-    Control indirecto. 3-    Control inexistente. Una vez las tengo clasificadas, una por una voy a revivirlas y tomar conciencia que me hace sentir, solo me voy a centrar en lo que siento sin juicios ni definirlo, solo la sensación. Entonces empezando por las de control total, analizare los pensamientos y reacciones que esa situación me provoca en mi cuerpo, en cómo me hace sentir, y con sinceridad y compromiso voy a discernir en mi experiencia que situaciones pasadas tienen relación con esta, y ya solo me queda ser sincero y reconocerla como mía, como algo en mí que no acepto. Así con cada una de las situaciones de los 3 bloques. De esta manera seré consciente de mí mismo, de que principios me mueven, y que tengo que cambiar en mí para que fuera cambie. El cambio siempre es mi responsabilidad, yo soy el cambio que quiero en los demás, mi trabajo es desde adentro hacia afuera. Yo soy parte de todo, millones de personas y los mismos problemas y pensamientos. Todos somos espejos de todos, de hecho la vida es un espejo lo que ves esta en ti, eres tu.

 

 Es el momento de parar la mente, y de tomar el control de los pensamientos. Dejarme llevar por los sentimientos, es decir dejar de pensar y empezar a sentir. Observar cómo me siento, y si me siento mal cambiar yo. Si tienes dudas o inquietudes contacta conmigo fran@frangutierrez.es y si quieres conocer más a fondo como empezar a cambiar, juntos podemos hacerlo. El día 29 de Noviembre a las 19 horas te espero en Espacio Elsa. c/ Marina 132 bjos | Barcelona (08013), suscríbete a nuestra web y descarga gratis la primera parte de mi libro Y entonces me levanté. Para conferencias en otras ciudades contactar a info@frangutierrez.es mi compromiso es total con  todos, porque todos somos lo mismo.

Somos más de lo que creemos y pensamos que somos.

Mi corazón abierto y mis manos extendidas. Namaste.

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